
Febrero es el segundo mes del año en nuestro actual calendario que viene dado por el antiguo calendario gregoriano. Fue llamado así en honor a las Februa en las Lupercales, el festival de la purificación en la antigua Roma. Los sabinos celebraban una fiesta anual de purificación llamada februa, en una fecha que hoy se identifica con el 15 de febrero. Tras la fundación de Roma y el posterior surgimiento del Imperio Romano, la urbe dominante tomó prestado el nombre de las fiestas 'februas' para designar el mes en que éstas tenían lugar, que por entonces era el último del año.
Sin bien para muchos este es el mes de la alegría y la música al ser el mes por antonomasia de la fiesta del carnaval, para otra gran mayoría este mes viene precedido por la celebración del día del amor: San Valentín. Sin embargo otros lo tomaran como el mes en que se celebra el día de mi añorada Andalucía, otro aquel fallido golpes de estado, el 23-F o los más inspirados en la ciencia, como el mes en el cual nació el padre de la evolución: Charles Darwin.
Para los amantes del campo a través este mes por decirlo de alguna manera es “nuestro mes”.
En febrero se dan cita quizás los eventos más importantes a los que se enfrenta un buen crossista que se precie: campeonatos regionales, campeonatos de España de clubes y el más importante y por el que todos aspiramos a participar, Campeonato de España Individual, que este año se celebrará en Gijón.
Desde que corría en categorías inferiores nunca he fallado a mi cita con los citados anteriormente, recuerdo campeonatos de Andalucía en Coin, San Pedro de Alcántara, La Zubia o San Roque en Cádiz. De clubes en Ortuella (Bilbao), Jaén o Cáceres, o nacionales individuales en Vitoria, Ibiza y Santiago de Compostela por poner algunos. Son muchos gratos recuerdos el poder haber viajado por toda la geografía nacional haciendo lo que verdaderamente me gusta, haciendo grandes amigos o poder lucir bien orgulloso la blanquiverde: los colores de mi verdadera patria.
El año pasado Febrero, no fue un mes muy prolifero para mí y por una mala planificación de la temporada, no supe rendir bien en los momentos clave del año. Cabe recordar que el año anterior fue mayormente de transición y ni por asomo me esperaba coger la forma que llegue a conseguir después de tantos años apartado del mundo atlético.
Sin embargo este año espero que eso cambie. He logrado una estabilidad tanto deportiva como emocional, que me hace ir con confianza a todas las competiciones.
Sé que he trabajado mucho para conseguir mis metas y atrás quedan esos duros meses de esfuerzo y sacrificio, de rodajes en soledad, de madrugones los fines de semana, de quitarle horas a mi novia y a mi familia, de llegar empapado a casa, de odiar este deporte cada vez que me dolían las piernas, etc. Atrás quedaron esos cientos de kilómetros semanales, que sumarían miles si se contaran con detenimiento.
Pronto llegaran los días importantes. Estaremos preparados para la batalla.